La vocero de Más Madrid, el principal partido de la oposición de la Comunidad de Madrid, Manuela Bergerot, envió una extensa carta a la presidenta Claudia Sheinbaum para pedir disculpas en nombre de los madrileños por el “bochorno” y “ridículo” de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, luego de que ésta suspendiera su viaje a México.
“Le escribo como representante de las madrileñas y los madrileños en mi calidad de vocero del principal grupo parlamentario de la oposición en la Comunidad de Madrid, Más Madrid. Y lo hago para disculparme en nombre de los millones de ciudadanos y ciudadanas madrileñas que vemos con bochorno el ridículo perpetrado por la presidenta de mi Comunidad en su reciente viaje a México”.
Horrendo el papelón de la Derecha mexicana que junto con su INVITADA “distinguida”, causan pena ajena, siempre entreguistas a sus amos sean los Españoles o los Estadounidenses.
Recordó que desde que llegó a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso “se ha dedicado a simular una ‘agenda internacional’ para disfrutar de viajes pagados con dinero público con fines vacacionales, de agenda ideológica o directamente de promoción de negocios privados”.
Detalló que “esos viajes despiertan tan poco interés mediático en los países visitados como en España, por lo que apenas suele tener la compañía de la televisión pública madrileña, que controla férreamente, y de alguna web de bulos ultraderechista que se financia fundamentalmente con publicidad institucional”.
Asimismo, Bergerot señaló que “el mismo modo, en los países que visita su agenda se limita a políticos afines de la derecha y a instituciones a las que el gobierno de la Comunidad de Madrid paga para que simulen que dan un reconocimiento a Ayuso, como ha ocurrido también en esta ocasión con patrocinios institucionales por valor de cientos de miles de euros”, en referencia a la presea otorgada por Aguascalientes.
En la carta explica que “Ayuso suele utilizar sus viajes para difundir una visión del mundo y la historia que no escatima en provocaciones gratuitas, insultos y bulos, en lo que sólo sus medios afines llaman ‘batalla cultural’”.
Indicó que “en este caso, la presidenta de la Comunidad de Madrid ha demostrado además una ignorancia considerable sobre la historia de México y España en su reivindicación fanática de Hernán Cortés, que como usted misma ha señalado, ya estaba desacreditada en el mismo siglo XVI”.
Afirmá que, “México es un país soberano que merece respeto. Nuestra larga historia común merece una relación bilateral de igualdad, respeto mutuo y colaboración institucional, construida sobre la base de una memoria histórica opuesta a quienes reivindican el sometimiento de un pueblo por el otro”.
Sin embargo, consideró que “la presidenta de la Comunidad de Madrid ha intentado todo lo contrario, probablemente con el objetivo de boicotear los esfuerzos del gobierno de España para mejorar la relación bilateral con México, lo que incluye también un reconocimiento histórico de los abusos cometidos en los tiempos de la Colonia”.
Subrayó que “lejos del fanatismo de Ayuso, la sociedad madrileña tiene un gran afecto y admiración por México y su pueblo. Siempre tendremos en nuestro corazón un profundo agradecimiento a una nación hermana que, cuando el fascismo obligó a cientos de miles de demócratas españoles a huir de su país, fueron acogidos con cariño, respeto y reconocimiento en México y pudieron continuar con la vida, la familia y la actividad que en España les habían robado: sólo en esta legislatura se ha reconocido a los descendientes de aquel exilio como españoles que nunca debieron haber tenido que huir de su país. Ayuso aquí también se sitúa en el peor lado de la Historia: situada siempre en el lado de los criminales franquistas, también se opone fieramente al reconocimiento a los descendientes del exilio español”.
Además, destacó que, mientras Ayuso sembraba la discordia en México, la Organización Mundial de la Salud requirió la colaboración del gobierno de España y el Ministerio de Sanidad para dar respuesta a la necesidad de evacuar a 147 ciudadanos de 23 países a bordo de MV Hondius, buque afectado por un brote de hantavirus.


















